[Reseña] Puerto Belgrano – Juan Terranova (RHM, 2017)

Hace unos años (pocos, pero años) conocí a Terranova.

(Coro: ¿a quién le importa?)

Desde entonces hemos tenido una relación. En general por mail, a veces nos cruzamos en  algun lugar. Siempre la situación se resuelve en un grato momento. Es un interlocutor generacional curioso y eso es un valor que aprecio mucho.

(Coro: Redireccionate a  http://laagenda.buenosaires.gob.ar/)

Lo interesante del caso es que nuestras extensas asimetrías han servido para alimentar un intercambio sin estridencias de egos ni el páramo del acuerdo.

(Coro: zzzzzzzzzzzzzzzzzzzzzz)

Gentilmente, Juan me mandó el manuscrito de Puerto Belgrano meses antes de que vaya a imprenta. He aquí lo que sucedió en el inbox.

 

+++

 

Bueno, leí la novela.

Te digo lo que me pasó. No me va a quedar otra que contextualizar.
El Tema
1) La cuestión Malvinas fue algo que atravesó mi infancia y mis miedos adolescentes. Crecí con pánico a hacer el servicio militar y morir en un reverdecimiento de un conflicto que siempre sentí ajeno. No vivía en Buenos Aires, así que la plaza de Galtieri estuvo a distancia catódica. Pero vivía en Zarate, donde la Marina tenía una presencia importante. Cuando jugabamos cerca del paredón del arsenal, leíamos la advertencia de que el centinela podía abrir fuego. De ese cartel aprendí la palabra centinela y que yo estaba de este lado.
2) La patria, la camaradería entre hombres y el útero del catolicismo, pasaron de largo en mi formación. Fui bautizado pero a los 10 años me dieron la opción a tomar la comunión y dije que no. Mi vieja progre debe haber estado orgullosa, yo no sé muy bien qué estaba eligiendo no hacer. Después me hice una historia para quedar como un héroe. Ahora ya no me importa mucho. Esa misma madre progre me mandó (junto con mi viejo) a un colegio evangelista (previo a la degradación brasilera del género) fundado  en el año del mayo francés en homenaje a un odontólogo australiano que se radicó en Zarate a comienzos del siglo XX.
3) Las operas. Nunca ví ni escuché una entera.
Como verás, la novela trata sobre cosas que despiertan resortes de rechazo o de indiferencia.
¿Por qué la leí toda en un día? Ahí viene lo otro:
La Trama y los personajes
4) Acá no me queda otra que putearte. Cuando aparece Reina, después de tanta autoindulgencia germánica del insoportable de Eduardo y su doble edipo madre-patria dije, “bueno, vamos, se pone bueno”. El único miedo que tuve fue que caigas en la trampa Enriquez de “ponerle fantasma a todo lo que es historia”. Se empastó con los párrafos la intervención de Reina pero aparecieron los rusos. Bien.
5) Está bien resuelto el hundimiento (hay grandes momentos). La escena de las balsas y el rescate me gustaron. Sentí el frío. Por ahí la noche se hace corta.
La escena del relato y los conscriptos-soldados haciendo chistes rompe el clima. Entiendo que apunta a mostrar lo aniñado de esos soldados pero literariamente no sirve para mi gusto.
[SPOILER]  6)  Me gusta que el protagonista no llegue nunca a las islas. Pero eso hace que espere el momento , sobre todo cuando el paso del tiempo se acelera, de que en algun momento finalmente conozca las Malvinas.
Esa resolucion está bien, pero el puto de Reina no aparece , como habia prometido en la escena del champagne.
7) Las reflexiones sobre la guerra del final me llevaron a un ensayo. no sé si esta bien o mal (por consiguiente está mal).
[FIN DE SPOILER]
¿Qué esperaba? ¿Cuál sería mi version Elige tu propia aventura de la novela?
– Mas literatura, menos ensayo
– Mas profundidad al protagonista (por momentos se vuelve medio cliché del honor y la pasividad en la vida civil).  Y sino, me banco a Eduardo pero que haya un antagonista copado (los milicos me parecieron todos mas o  menos iguales,  el ruso deberia aparecer más y mejor).
– Menos biblia, más links pynchonianos.
Entiendo que desde tu lugar de conocimientos sobre el conflicto que te venga a pedir una novela pop, casi una pulp, es de una cararadurez oliga. Y es obvio que forzaste el corset de la novela histórica (la otra pesadilla al ponerse a escribir sobre esto). No es El Combate Perpetuo.
Bueno, estos son mis caprichos.
(…) Por otro lado, siempre lo digo (nunca te lo dije a vos), me da bronca que no pongas esa fluidez y vértigo acertivo (velocidad y precisión, como le gusta a Menotti) al servicio de un pynchonismo más decidido, poniéndoles pausa a esas instituciones italianas que tanto te gustan.
Abz grande
PS: releyendo por arriba esto, noto algunas contradicciones en lo que pido. Histeria. Qué le vamos a hacer.

++++

Bueno, no hay por qué pedir disculpas. Al contrario. Creo que es una excelente lectura. Para mi gusto, Pynchon abusa mucho del humor. Al final siempre cae un poco en la sátira. Como viene de los 60s, no se termina de tomar nada en serio, salvo a sí mismo, y por esos esas descripciones… En fin, ojo que es muy wagneriano. (Wagner era el pop del siglo XIX. Pop trágico freudiano gay tipo Joy Division, o incluso Pet Shop Boys. Verdi era el pop más The Beatles o, qué sé, Madonna. Aunque todo está mezclados y Madonna puede ser bastante trágica como Verdi.)

Por momentos, mientras escribía, yo pensaba “los veteranos me matan si pongo esto” e igual lo ponía. Como Malvinas la novela está ultra tironeada por muchas “intenciones”. Queda claro que no sos el lector de esta novela, pero por eso me sirven mucho tus indicaciones. ¿Y cómo le voy a poner pausa a esas “instituciones italianas”? La denominación no puede ser mejor. Uno al final siempre escribe lo que puede, casi nunca o nunca lo que quiere.
Abrazo grande.
Juan.-
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